Estás organizando tu boda y ya empiezas a tachar tareas de tu agenda. Fecha, lo primero, decidido. Restaurante para el banquete, hecho. Vestido de novia, hecho. Costó decidirte. Querías algo original, que te reflejase, porque no quieres ir disfrazada el día de tu boda, pero tenía que ser diferente de todos los vestidos que has visto en las bodas de amigos y familiares de estos últimos años. Lo mismo ha pasado con las invitaciones. Os habéis decidido por algo que cuando los invitados reciban ya sepan que es vuestro casi sin mirar los nombres. La invitación os define como pareja. Incluso la comida de la celebración es a vuestro gusto. 
Entonces ¿por qué la tarta de boda es igual a todas las tartas de las bodas?
Ahora puedes elegir una tarta que se adapte a vuestros gustos, tanto en el sabor como en el estilo. Quizá esté inspirada en el vestido de la novia, en el chaleco del novio, en las invitaciones de boda, los colores de las flores, el lugar del evento... 
Desde hace algunos años las tartas de boda han cambiado. Pueden ser de fondant o sin él. Naked Cakes o tartas casi sin crema que dejan ver el bizcocho, tartas rústicas con un acabado muy casero, decoradas con flores naturales a juego con el ramo o los centros de las mesas, tartas con flores de azúcar, tartas modernas y tartas clásicas. O la tendencia de este año, las DRIP CAKE o tartas que se acaban con un baño de chocolate, caramelo o glaseado de color que las hace aún más apetitosas. Sólo tenéis que decidir cuál es la que más se adapta a vosotros y a vuestro estilo. En el Taller de Ana podemos personalizarla para que vuestra tarta sea tan única y especial, como ese día. 

Publicado: 30 de Enero de 2017